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Gran
Cacerolazo Nacional |
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por Elio Navarra |
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Baradero
es una población con 30.000 habitantes. Las protestas masivas no son comunes y la tranquilidad pocas veces se ve alterada. Pero Baradero forma parte de Argentina y sufre las mismas consecuencias que acarrea la política económica de los últimos 25 años. El hecho de estar rodeada por campo hace que haya muchos productores agropecuarios que se ven afectados por la salida de la convertibilidad, al tener que afrontar el pago de créditos en dólares que se les fueron de las manos. Otra gran fuente de trabajo fueron, en algún momento, las grande fábricas que se venían a radicar en las cercanías, pero la imposibilidad de competir en forma justa hizo que de a poco fueran cerrando, dejando de esta manera a muchos baraderenses, sonstén de hogar, sin trabajo, sin poder llevar el pan a la mesa. Así se fue configurando un panorama desalentador, igual al que sufren la mayor parte de los pueblos del interior. El corralito y la llegadad de los patacones, que desplazaron a los pesos, al punto de que se hace difícil verlos, fueron los detonantes para que el pueblo de Baradero también saliera a las calles con las cacerolas. Si bien es cierto que los patacones sirven para que los titulares de esos suedos tengan algo para gastar, también lo es que los comerciantes y empresas que los reciben no pueden cubrir sus cuentas bancarias con patacones. Lo curioso de este cacerolazo, que fue el 25 de enero, es que entre los manifestantes se encontraban algunos concejales, entre ellos el presidente del Concejo Deliberante. ¿Se imaginan al presidente de la cámara de Diputados o Senadores paseando entre la gente en la Plaza de Mayo? Elio Navarra |
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