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Técnicas
de toma |
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Frío,
es tiempo de tomar fotografías |
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en otoño (al menos en la Argentina...) y es éste, uno
de los mejores momentos para tomar fotografías. Muchos son los remolones que se quedan en casa, junto al fuego para no padecer humedad, viento y frío. Y no toman fotos... Se pierden así muchas oportunidades de bellas fotografías. Pero es el momento de recordarles que los “climas fotográficos” de la época, son sensacionales con sus neblinas, hojas caídas y, fundamental, al menos para mí... ¡ los paisajes mas vacíos de gente !... Entonces a no dudar, salgamos solos o acompañados a tomar fotografías. Veamos rápidamente, cómo hacerlo. En época estival, casi no hay remedios para el clima. Siempre tendremos calor. Pero en esta época, con buenos zapatos y con un buen alimento ( “vientre cómodo y botines cómodos”... decía el genial George Bernard Shaw ) , solucionamos gran parte de los problemas. Dispóngase a pasar frío y entonces salga preparado. Lo peor de salir a tomar fotos es no estar equipado para resistir las inclemencias del tiempo. Lleve guantes finos, que le permitirán mantener su calor en las manos y al mismo tiempo operar fácilmente los controles de su cámara. El metal se mantiene helado y es incómodo tener el equipo en la mano. En el sur, los dedos suelen doler ante el contacto con diales casi congelados. Una campera o chaqueta de nylon nos protegerá del viento y un buena bolsita de plástico, pondrá a resguardo nuestra cámara de alguna fina llovizna intempestiva. Que su abrigo disponga de muchos bolsillos amplios, así no tendremos que portar bolsos llamativos (la calle está peligrosa...) y si poder disponer de espacio generoso para filtros, rollos, libreta de apuntes y demás accesorios. No olvide un filtro skylight (color ámbar claro), que rebajará un poco el azulado que los días nublados acompañan a nuestras fotos, en especial en transparencia color o diapositivas. Aunque tengamos poca luz es siempre mejor adquirir películas de baja sensibilidad, dado que tienen mayor contraste, mejorando así la típica iluminación difusa de la época. Recuerde las claves básicas de la tomas. Si hace mucho frío, no olvide que las pilas y baterías pierden buena parte de su potencia y es mejor llevarlas en un bolsillo cerca de nuestra piel, tibias, hasta que llegue el momento de usarlas y luego entonces, las colocamos cuando encontremos la foto del día. Los amaneceres y los atardeceres son propicios para hallar fotos plenas de encanto y esa melancolía propia del otoño e invierno. No los desaproveche. Es el momento de levantarse temprano y buscar la toma fotográfica adecuada. No busque los mediodías, ya que generalmente el sol no aparece, o lo hace mucha veces contrastado y, la luz cenital no favorece la toma de paisajes o lugares con “el encanto” que buscamos. Si no quiere portar mucho equipo, por seguridad o comodidad, un buen zoom de 35/135 o un 28/105 mm. prácticamente le cubrirá todas las necesidades de un día otoñal. No olvide el parasol que debiera usarse siempre, día y noche, en su objetivo. Me ha dado siempre buenos resultados, llevar un filtro de difusión, un soft o un tul suave, que colocado delante de nuestro objetivo dará un toque mágico de mayor difusión y el agregado de “encanto” que muchas fotografías necesitan para mejorar el entorno. Si es amigo/a de los colores mas saturados, no deje de llevar un filtro polarizador, que bien usado (girándolo y encontrando el punto correcto), colaborará aportando tonos mas brillantes. Este filtro, también es un buen aliado para mejorar los brillos indeseados por las gotas de agua que generan una neblina liviana. A veces la densidad de ésta neblina engaña fácilmente a los fotómetros de luz reflejada que portan las cámaras fotográficas modernas. Trate de tomar algunas fotos sobre-exponiendo y verá que algo mejoran en su rendimiento. Observe los anuarios de fotografía británicos o alemanes y verá que muchas fotografías se han tomado en épocas de otoño e invierno. El sol es maravilloso, lo sé, pero generalmente para las vacaciones o para los amantes de Febo. Deseo fervientemente que le sirvan un poco mis consejos de fotógrafo amante de los días de otoño... y no olvide, si puede comerlo, de llevar un buen chocolate en sus bolsillos... lo sacará de algún apuro ante el frío o lo endulzará algo en las tarde gélidas de junio, julio y agosto si por esas cosas de la suerte, no encontró ése día, la foto de su Vida... EL
CELERIFERO AZUL |
| La
fotografía es el silencio que se transforma. |