El Argentinazo
19 y 20 de diciembre de 2001


por Andrea Matamala Pinto

 

Algo que se llama tolerancia, paciencia, incómoda calma, se agotó.

La sangre vibra de bronca en su agitada circulación.

Tanto ver cómo hacen, cómo se cagan, cómo se regodean ante nosotros... ¿y nosotros?
Típica cara de asno... ó transformación.

En el subsuelo de lo cotidiano, lo cotidiano.

Una rareza con olor a violencia, impunidad sin límites "al servicio de la comunidad".

Balazo en el cuello, balazo en las piernas, balazo en la cara, balazo en el balcón de un vecino mientras protestaba.
De goma o no, agresión en cancha libre.

Muertos. ¿la cifra real? ¿los responsables? ¿el castigo?

Como dijo una amiga "la justicia se hizo en nuestras manos desde que ya nada hizo la justicia..."

Ahora con la exclusión, su globalización, el egoismo, la competencia, el materialismo, la avaricidad, el individuo que cada uno de nosotros aportamos.

Su lucha va más allá de diferencias y colores políticos.

No era más que deshacernos de lo que hoy nos oprime.

Andrea Matamala Pinto
peqlu@data54.com